
VACIAMOS ASPE nació de una escena repetida en las casas de este pueblo: una familia que acaba de heredar, un presupuesto dado de palabra y una discusión a media mañana sobre lo que costaba de verdad el trabajo. La solución nos pareció sencilla y la convertimos en método.
Medir la vivienda antes, escribir la cifra con su desglose y añadir la fecha de entrega en la misma hoja. Desde entonces la conversación empieza donde antes acababa, y quien nos abre la puerta ya sabe qué va a pagar y qué día tendrá la casa vacía.
La medición es la parte que más cuidamos porque de ella depende todo lo demás. Se anotan los metros y las plantas, se calcula el volumen en metros cúbicos, se identifica el tipo de contenido de cada estancia, se comprueba el acceso —escalera o ascensor y punto de espera del camión— y se separan las partidas que piden tratamiento propio.
Con eso el equipo se dimensiona con antelación y las jornadas se pueden comprometer con fecha, que es lo que de verdad necesita quien tiene una notaría en el calendario.
Medición de la casa antes de dar la cifra
Conocer Aspe ayuda tanto como la cinta métrica. Sabemos que en el Casco la mitad del volumen está en la cámara y que el armario de tres cuerpos hay que desarmarlo en el rellano; que la calle estrecha obliga a contar los metros de acarreo hasta la esquina donde espera el camión; y que en la Coca, en San Isidro o en el Alfaz el ascensor y el portal amplio recortan jornadas sobre la misma cantidad de contenido.
Ese conocimiento del pueblo es lo que permite firmar un plazo y cumplirlo, en lugar de dejar la fecha abierta hasta el último día.
Qué hacemos con lo que sale por la puerta
El destino de cada cosa se decide antes de bajarla. Lo que conserva uso se aparta para reventa o para entidades sociales, la ropa en buen estado va a reutilización textil, y el metal, la madera y los aparatos eléctricos se clasifican ya en la vivienda y viajan a gestor autorizado, de donde volvemos con el justificante.
Los residuos peligrosos que aparecen en cámaras y almacenes —pintura, disolvente, fitosanitarios guardados de la huerta, aparatos con circuito de gas— se derivan por su canal específico, y esa partida figura desde el principio en el desglose.
Del equipo interesa lo comprobable: gente acostumbrada a escaleras propias, rellanos cortos y cámaras bajas, que protege peldaños y barandilla antes de bajar el primer mueble, con póliza de responsabilidad civil en vigor y con la reserva que pide una casa de familia.
Cerramos siempre igual: vivienda barrida, reportaje del antes y el después, papeles y recuerdos entregados en caja aparte y llaves devueltas en mano dentro del plazo firmado. Puedes ver el detalle del trabajo o mirar en qué barrios y municipios intervenimos.
Empresa de vaciado de casas en el Vinalopó
Queremos que en este pueblo un vaciado se contrate como se contrata una obra bien hecha: con el presupuesto escrito, el calendario acordado y las dos cosas sosteniéndose hasta el final. Eso nos obliga a medir con calma y a decir a veces que una casa concreta pide tres jornadas en lugar de dos, aunque comercialmente resultara más cómodo prometer menos. A cambio, quien nos llama sabe a qué atenerse desde el primer día.
Qué nos mueve y hasta dónde queremos llegar
Misión
Conseguir que en Aspe nadie tenga que contratar un vaciado a ciegas: que cualquier familia pueda leer con calma cuánto cuesta y qué día estará la casa vacía, con el desglose delante, antes de que un solo operario cruce la puerta.
Visión
Que vaciar una casa heredada del Vinalopó deje de ser una incógnita y pase a ser una gestión previsible, con la cifra firmada, la fecha comprometida y el destino de cada cosa declarado, tanto en una vivienda del Casco como en un bloque del Alfaz.
Casa familiar vaciada, lo personal aparte
Nos guían cuatro reglas: certidumbre, porque la cifra y la fecha se cierran antes de empezar; claridad, porque cada partida se explica con palabras normales; reserva, porque en una casa de familia se entra con respeto y lo que se ve allí se queda allí; y responsabilidad, porque lo aprovechable merece segunda vida antes que contenedor y lo peligroso merece su canal.
Lo escrito manda
El importe y el plazo se cierran antes de empezar y se sostienen hasta el final del trabajo.
Cuenta legible
Cada partida del desglose se explica con palabras normales, para que la cuenta se pueda leer y comparar.
Trato reservado
En una casa de familia se entra con respeto: lo personal se aparta y se entrega, y de lo que se ve allí se habla solo con la familia.
Cadena de destinos
Lo aprovechable busca segunda vida antes que contenedor, y cada fracción sale con su justificante.
Garantías del desalojo por escrito
Nos comprometemos a tres cosas concretas: importe cerrado y firmado antes de la primera caja, plazo de ejecución en ese mismo documento con día de entrada y fecha de entrega, y aprobación previa tuya para cualquier partida que la valoración no hubiera podido ver. Aquí tienes el detalle del trabajo.
Hasta dónde llega lo que prometemos
Importe cerrado por escrito
La cifra se entrega firmada antes de que entre el equipo y es la que se abona al terminar.
Plazo firmado con el precio
Día de entrada, jornadas de trabajo y fecha de entrega en el mismo documento que el importe.
Cambios solo con tu aprobación
Si aparece algo que la valoración no había visto, se enseña, se cuantifica y espera tu visto bueno escrito.
Medios para vaciar casas de calle estrecha
Nos apoyamos en tres cosas comprobables: un método de medición que se repite igual en cada casa y se puede revisar, un conocimiento fino del parque de vivienda de Aspe —qué calle admite camión, qué finca tiene ascensor, qué cámara pide escalera de mano— y una cadena de destinos con entidades sociales y gestores autorizados que convierte el reciclaje en un justificante y no en una promesa.
Seguro de responsabilidad civil
con póliza de responsabilidad civil en vigor para trabajos en vivienda y zonas comunes
Importe cerrado y entregado por escrito antes de la primera caja
Plazo de ejecución dentro del mismo documento, con día de entrada y fecha de entrega
Desglose por partidas: horas de equipo, acarreo, viajes de camión y tasas de planta
Residuos peligrosos derivados a gestor autorizado, con justificante disponible
Documentos, joyas, fotografías y recuerdos apartados y entregados a la familia
Barrido final y reportaje fotográfico del antes y el después de cada estancia
Dudas frecuentes sobre desalojar una casa
¿Qué es un vaciado de piso?
Es el trabajo de dejar una vivienda completamente despejada y barrida, con todo su contenido retirado y con cada cosa encaminada a su destino. Abarca el mobiliario, los electrodomésticos, la ropa, los libros, la vajilla, los enseres y lo que guardan la cámara, la bodega, el garaje, el patio y los armarios empotrados.
Incluye el desmontaje del mueble que la escalera pide despiezar, la protección de peldaños y barandilla durante la bajada, la separación en origen del metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos, la reventa o donación de lo que conserva uso, la entrega del resto a gestor autorizado y el barrido final de todas las estancias.
Al terminar, la casa queda lista para enseñarla, alquilarla, venderla o empezar una reforma, y se entrega con reportaje fotográfico del antes y el después.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso?
El importe se calcula sobre cinco medidas y no sobre una tarifa cerrada de catálogo: los metros de la vivienda, las plantas que hay que recorrer, el volumen aproximado en metros cúbicos, el tipo de contenido y el acceso, entendido como la escalera o el ascensor y el punto donde el camión puede esperar.
A partir de ahí se suman las horas de equipo, los viajes, los metros de acarreo, las toneladas que van a planta con su tasa y las partidas que llevan tratamiento aparte, y se resta el valor de lo aprovechable. El resultado se entrega desglosado línea a línea para que se pueda leer y comparar.
Por eso preferimos ver la vivienda o unas fotos antes de decir una cifra: un número dado a ciegas por teléfono se acaba corrigiendo, y aquí el número que se firma es el que se paga.
¿Qué hace un vaciador de edificios?
Un equipo de vaciado se ocupa de dejar un inmueble libre de contenido y en condiciones de entrega.
En una vivienda eso significa medir primero, cerrar el importe y el plazo, retirar después todo lo que hay dentro, desmontar arriba lo que la escalera no admite entero, bajar protegiendo la finca, clasificar por materiales durante la carga, llevar cada fracción a su destino y barrer al terminar.
En un edificio completo, un local o una nave el guion es el mismo con más jornadas y más viajes. Nuestro terreno es el contenido: lo que hay dentro sale, se clasifica y se documenta, mientras que las paredes, los suelos y las instalaciones fijas se conservan tal como estaban para que después entre quien tenga que entrar.
Llévate el importe y la fecha en el mismo documento
690 220 944